Mitos y leyendas de los televisores OLED

INTRODUCCIÓN

A lo largo de los últimos años han surgido por Internet una serie de «afirmaciones» sobre la tecnología OLED que como mínimo son cuestionables. Así, este artículo intenta desmitificar y poner los puntos sobre las «íes» sobre este espinoso asunto que caldea foros, redes sociales, grupos de Telegram, etc.

DISCLAIMER: Este artículo pretende ser riguroso, pero con cierto humor sobre un tema ciertamente espinoso. No se pretende tener la razón «porque sí», sino explicar el origen de muchos de estos malentendidos y tratar de dar una explicación razonable y argumentada lo más certera posible.

Si lo deseas, existe un GRUPO en TELEGRAM dedicado a televisores OLED, donde poder informarte y buscar ayuda si es preciso:

Alternativamente, tienes el SERVICIO ONLINE DE CONFIGURACIÓN, donde podrás obtener más ayuda por un coste más que ajustado:

Por último, si ésta guía te ha resultado de utilidad, puedes «invitarme a un café» a través de este enlace:

EL VÍDEO

A veces una imagen vale más que mil palabras. Pues bueno, aquí tienes la versión en vídeo de este texto, con más ejemplos y con mi careto parloteando sobre ello, por si no quieres leer:

 

UN POCO DE «MI» HISTORIA

Antes de entrar en materia, me gustaría explicar de donde venimos, y hacia donde vamos. Es importante saberlo para entender el estado actual de la tecnología OLED y todo por lo que ha pasado hasta llegar al punto actual (Octubre de 2021). Es posible que más adelante este artículo se extienda para cubrir más «mitos y leyendas» o dar explicación más detallada sobre las ya expuestas.

A nivel personal, y revisando mi email al respecto, el primer conocimiento que tuve sobre esta tecnología es de 2011. Por aquel entonces, mi amigo Nacho Benitez, dire de foto y un crack en esto de la imagen, me comentó que Sony le iba a prestar un nuevo monitor OLED, y en sus propias palabras «se ve brutal!, un negro en todos los leds del panel de la pantalla apagados. Vamos un negro«.

Como digo muchas veces, uno no puede hacerse a la idea de estas cosas hasta que no lo ve en vivo.

Por aquel entonces, a nivel de televisores, lo más parecido a esta tecnología era la de Plasma, la cual empezaba a ser decadente por la llegada de nuevas pantallas LCD más baratas, ligeras, eficientes y aunque no tenían la misma calidad, al final la balanza se decantaba por ellas. Solo los verdaderos entusiastas de la imagen seguían prefiriendo la imagen del «negro casi puro» de los televisores de Plasma.

Al final, no fue hasta 2012 que pude -por fin- poder ver y tocar el afamado Monitor Oled Profesional de Sony. Ese primer momento fue un «Shock» que dificilmente se puede olvidar. Estando acostumbrado a ver todo tipo de monitores profesionales, plasmas, etc…esa primera vez fue de WOW absoluto. Jamás había visto una imagen así, procedente directamente de la cámara encuhada a él.

Pero el «Shock» aún fue mayor cuando le conectamos un ordenador para trabajar con las imágenes y ver Windows y el Software de edición con una nitidez, contraste, color e intensidad que jamás habíamos visto antes. Todos los asistentes a ese cursillo sobre imagen quedamos verdaderamente impresionados.

Esto se debe a la tecnología usada en OLED, donde el pixel es autoemisivo. No hay una luz trasera iluminando el panel. Cada pixel es un emisor de luz independiente y esto provoca el mayor contraste percibido que jamás se ha podido ver.

Sin embargo, el «bajón» fue comprobar que a nivel consumidor, no había aún nada a la venta. Ni siquiera se sabía exactamente si alguna vez existíría algo así. Normal por otra parte, generalmente los displays profesionales tienen mejores capacidades que los televisores destinados al consumidor.

En 2013, preparando una de las ediciones de mi festival «Timelapse Showfest«, uno de los participantes, Daniel Lopez («El cielo de canarias») me comentó que LG le había contactado para presentar sus nuevos TELEVISORES OLED CURVOS al mercado doméstico. WOOOOW!!!. Ahí desde luego sí que me dije «YO QUIERO UNO DE ESOS»

De hecho me llamó cuando terminó la presentación y me dijo que jamás había visto sus Timelapses con esa calidad con los que se pudieron ver. Como muestra, una foto:

Claro…solo había un problema. Como toda nueva tecnología, estos televisores salían «por un pico». Exactamente 10.000€, en 55″ y resolución FullHD. Un precio que desde luego «picaba» demasiado. Adiós Oled, adiós… 🙁

MI PRIMER OLED CHISPAS

Sorprendentemente, no tuve que esperar demasiado…en 2014 LG presentó un modelo «más económico», el famoso modelo 55EC930V, que fue el televisor OLED que se vendió «a las masas» por unos 4.000€ inicialmente, pero que bajó de precio pasados unos meses hasta más de la mitad, y fue el momento de, ahora sí, entrar a lo grande en la tecnología OLED.

Una foto de aquel entonces comparando la imagen del televisor OLED con uno LCD. Sobran las palabras al respecto.

Desde ese preciso momento, tuve claro que ese debía ser mi nuevo «estandar» de calidad de imagen. Ningún televisor LCD podía competir a nivel de imagen a este nuevo televisor con tecnología OLED.

EL «SECRETO» DEL ÉXITO

Curiosamente un año antes de que LG «rompiese» el mercado con su nuevo televisor, Samsung presentaba a su vez el primer televisor OLED...teniendo un discreto éxito y sorprendentemente desapareció tal como se anunció. Al parecer, además de carísimo, la tecnología usada en el panel no era todo lo buena que parecía, y Samsung dejó pista libre a LG.

¿Pero qué diferenciaba los paneles OLED de Samsung con los de LG?. Una tecnología diferente, basada en cuatro subpixeles (WRGB), de una patente comprada a Kodak en 2009, por aquel momento en horas bajas, que vendió a LG y que hábilmente decidieron apostar por ella. Por supuesto con un I+D y un riesgo que podría llevarles por el mismo camino que Samsung y su corta aventura con los OLED.

La patente y la nueva forma de fabricación de los paneles tuvieron un éxito inmediato, y primero el sector más pudiente, luego el entusiasta y por fin la gran masa, han podido disfrutar de la que es considerada año tras año en los tests más rigurosos y exhaustivos, la mejor tecnología de display que jamás ha existido.

En 2016 presentó uno de sus mejores productos, el famoso LG C6, que inauguraba una nueva era. Por un lado paneles 4K, por otro lado la adopción del HDR (HDR10 y Dolby Vision, toda una novedad absoluta), la inclusión del 3D (dando como lugar a la mejor imagen 3D que jamás se ha podido ver en un televisor), y cuatro gamas diferenciadas, siendo el modelo «C» el más equilibrado y todo un «superventas».

A partir de ese año, todos los modelos tendrían como denominativo común la segmentación en varias gamas, usando el mismo panel para todas ellas, pero diferenciando en la parte electrónica, añadiendo de menos a más funciones, o stands, base de cristal, etc. También a partir de 2017 se prescinde del 3D y se enfoca más al HDR, potenciando año tras año esta funcionalidad.

En 2019 llega a lo más alto con el modelo C9, el culmen de toda la experiencia acumulada durante todos estos años atrás y toda una declaración de amor a los jugadores, ofreciendo no solo puertos HDMI 2.1 completos (48gbps), sino compatibilidad con VRR, ALLM, 120Hz, un inputlag bajísimo y una calidad de imagen como jamás antes se había visto en HDR, gracias al refinamiento del Tone Mapping, tan necesario hoy en día pese a todo, y añadiendo un Dynamic Tone Mapping más que solvente con el que las diferencias con Dolby Vision aún se estrechan más.

2020 y 2021 continúan la senda marcada por tan excelente modelo, refinando sus características (y pese a eliminar alguna como rebajar a 40gbps los puertos HDMI), con la mira puesta hacia…

EL FUTURO

¿Qué podemos esperar en años venideros?. Nadie lo sabe en un escenario tan complicado con una pandemia coleando y una crisis energética y de semiconductores en ciernes.

Los planes de las compañías generalmente se suelen realizar a años vista, y de hecho en documentos internos de LG el «roadmap» está fijado hasta 2025, con innovaciones en el tipo de panel (forma de fabricación, más eficiente y ofreciendo más luminosidad en picos altos de nits pero consumiendo menos). Poco más se sabe, más allá de «modelos exóticos» como enrrollables, transparentes y los consabidos aumentos de tamaño y resolución.

¿Será el siguiente escalón la tecnología MicroLED?. A diferencia de OLED, MicroLED usa el mismo tipo de estructura (pixel autoemisivo) pero de naturaleza inorgánica en vez de orgánica. Bajo la teoría, se debería poder dar más precisión de color, calidad de imagen, etc…

Sobre el papel, los resultados a día de hoy son discretos, los precios parece que van a ser muy caros (recordar los 10.000€ del primer televisor OLED de LG) y aún pasarán años para saber si verdaderamente será un sucesor natural o competirán entre ellos.

LOS MITOS

A pesar de todo, por muy buena que sea una tecnología de display no deja de tener ciertos recelos entre los que piensan que «no es para tanto«, los que escudriñan hasta el más mínimo pixel para buscar todos los fallos posibles, los que la ridiculizan hasta el extremo cuando en realidad desearían tener algo así…cada uno exhibe motivos para convencer a otros de que no compren este tipo de televisores, causando confusión entre los interesados en adquirir este tipo de tecnología.

El motivo en realidad no es importante, pero ese tipo de desinformaciones interesadas ayuda poco. Lo curioso es que de los recelos de los primeros años se ha pasado a una euforia desmedida, en parte debido a la progresiva bajada de precios, siendo cada vez más accesible.

Al final, el tiempo dará la razón a quien la tenga. Pero aún así, ir desechando esos «mitos y leyendas» que corren por Internet siempre es positivo. Empecemos, pues.

MITO UNO: LOS OLED SE GASTAN

Este es todo un clásico. El origen del mito no está muy claro, porque LG Display, que es el fabricante de los paneles, dijo en 2016 que la duración típica de un panel OLED está en torno a las 100.000 horas. A poco que uno eche cálculos, si se tiene el televisor encendido 10 horas al día todos los días, estaríamos hablando de 30 años de «vida».

Supongamos que LG miente, y que no son 100.000 horas, vamos a poner la mitad. Eso nos daría 15 años. ¡Ojo!, eso no significa que llegados a los 15 años de pronto el panel se apaga. Es algo progresivo.

En el momento que pones en marcha tu flamante televisor, comienza la cuenta atrás. No hay datos fiables sobre la degradación REAL en paneles OLED, pues los primeros se empezaron a vender hace TAN SOLO siete años y aún hoy hay propietarios de esos paneles, que comentan que se ven «como el primer día».

¿Porqué se produce esta degradación?. Al contrario que un panel LCD, cuya fuente de luz es una matriz de diodos LED que iluminan por detrás, los paneles OLED generan su propia luz. Cada diodo (formado por cuatro sub-elementos) es independiente y único. Eso significa que a la hora de mostrar un color uniforme…la imagen tiene que ser uniforme.

Esto se logra gracias a un proceso llamado «Compensación», que el televisor realiza automáticamente cada cuatro horas acumuladas de encendido. Este proceso «normaliza» la pantalla realizando una comparación rápida de los voltajes de los diodos. Esta compensación ayuda además a que no se produzcan posibles marcados en la pantalla. Aquí tienes un vídeo de la tecnología usada por LG, licenciada de MaxLife:

Luego existe un segundo ciclo de compensación, que se ejecuta cada 2000 horas, es mucho más exhaustivo y aunque este podría ser el origen del acortamiento de la vida de los paneles OLED, según pruebas de DisplayMate, en realidad no se produce dicha reducción de luminosidad.

MUY IMPORTANTE!: Si a un panel OLED le da la luz del sol DIRECTA mientras hace este proceso de compensación (corto o largo), al ser un elemento orgánico sensible a luz ultravioleta, el mecanismo de compensación no hará bien su trabajo y generará una MANCHA INVERSA con la zona donde ha incidido la luz del sol. ¡NO PASA NADA!, en el siguiente ciclo la mancha habrá desaparecido (o al forzar un ciclo largo de los citados antes)

Un ejemplo de lo que NO hay que permitir (sea un televisor OLED o LCD):

MITO DOS: LOS OLED SE QUEMAN

Otro glan clásico, a la hora de atacar la tecnología Oled. Lo habrás leído por todos los foros, grupos de Telegram, hasta tu cuñado te lo dice con una cerveza en la mano. Tu madre lo leyó en Facebook y tu vecino jura y perjura que ha visto «cientos». Sí, ese que aún sigue con la Oki que le regaló el banco. Ese mismo.

Lo curioso de este asunto es que «los oled se queman» pero el resto no. El resto de tecnologías de display no lo hacen. Y esto es falso. Tampoco voy a poner decenas o cientos de fotos que hay en Internet de pantallas «quemadas» que no son Oled. Usa google y lo podrás ver tú mismo. Ah, ¡pero los Oled se queman, que me lo ha dicho…!

Este «mito» en realidad tiene una base de verdad, que se ha ido «modulando» con el tiempo, y como todo mito, tiene un origen y una explicación. Vamos a ello, a ver si aclaramos un poco todo 🙂

Es un hecho que cualquier pantalla, si está incorrectamente ajustada, y la dejas «eternamente» con una imagen fija durante mucho, mucho tiempo, acabará «marcándose» irremediable. El tiempo en el que suceda este fatal desenlace no es preciso. Pueden ser días, semanas, meses…pero al final acabará sucediendo.

Los manuales de los televisores y los monitores llevan muchos años ADVIRTIENDO esto: No ponga una imagen fija durante mucho tiempo o tendrá riesgos de una retención permanente. ¡Ah, pero qué sabrán ellos!. Y luego vienen los lloros…

En el caso concreto de los televisores OLED, al ser una tecnología relativamente nueva y orgánica, el desconocimiento y la poca prudencia han hecho que «sucedan cosas» que igual con cuidados y conocimientos…habrían sido mucho menores.

Para entender esto, hay que entender cómo está fabricado un panel OLED y sus características. En realidad, lo que se «quema» no es el diodo en sí, sino su recubrimiento, que es FOTOSENSIBLE y además sensible al calor.

Es un hecho que una imagen intensa genera un calor que calienta ese recubrimiento (sustrato). Si es lo suficientemente intensa, generará lo que se llama una RETENCIÓN TEMPORAL. Estas retenciones han sucedido desde el primer modelo OLED allá por 2013, y suceden hoy día pero en mucha menor medida, gracias a los avances tecnológicos.

Estas retenciones generan una «marca difusa» que se puede ver cuando inmediatamente después de mostrar una imagen muy luminosa, se pone un fondo de color uniforme más o menos oscuro. Se puede ver claramente como esa mancha se va difuminando a los pocos segundos, porque se va enfriando el panel en esa zona.

Este es un comportamiento normal del panel, y durante estos años lo que se ha hecho es reforzar este recubrimiento para que aguante más temperatura, incluso algunos modelos de TV incorporan un «disipador» trasero que trata de evitar ese calentamiento. Aún así si dejas unos minutos un gráfico muy intenso (sobre todo HDR) e inmediatamente pones un color gris de fondo, se podrá ver la «mancha».

El problema es cuando eso se convierte en un hábito continuado en el tiempo. Si además no se respetan los ciclos de compensación, o se abusa de la luz oled (en SDR sobre todo). Al final, tanto va el cántaro a la fuente que…

Es muy habitual, como digo, ver fotos de paneles OLED con logos de cadenas quemados. Es muy fácil asociar a que ver la TDT = quemado. Pero lo que no te dice esa imagen es la CAUSA por la que se ha producido ese quemado. Se da por hecho que «ver la tele quema el panel». Lo cual es una reducción al absurdo.

Cuando uno profundiza en averiguar la causa de la inmensa mayoría de quemados se descubre que:

  1. El usuario tenía la luz Oled a 100 en SDR (o niveles muy altos).
  2. El usuario no prestaba atención a los cuidados del televisor más básicos.
  3. El usuario dejaba encendida la tele «todo el día» en el mismo canal.
  4. El usuario desenchufaba el televisor y no dejaba hacer los ciclos de compensación.
  5. Una mezcla de todas las anteriores

Pero es que si cometes las mismas «tropelías» enumeradas arriba sobre un panel LCD, te garantizo que obtendrás lo mismo.

Curiosamente, esta sucesión de «paneles quemados» llega hasta los modelos de 2018. A partir de 2019 parece que no hay tantos modelos afectados. Eso significa que un cambio en el proceso de fabricación ha hecho que el problema no suceda tanto, cuando se «abusa» de comportamientos inadecuados como los descritos antes.

¿Significa eso que nos hemos «librado» de estas retenciones fatales?. Ni mucho menos. Y eso tampoco significa que se pueda abusar del televisor como si fuese inmune. Se sigue necesitando una serie de cuidados lógicos.

¿Se puede usar un televisor OLED como monitor de ordenador?. ¡Por supuesto!. Yo mismo tengo un CX de 48″ que uso para trabajar. Y está muchas más horas encendido y expuesto a imágenes fijas que el televisor del salón. Pero también uso el sentido común y la lógica para evitar en gran medida que el panel esté mucho tiempo con una imagen fija. Lo hacía antes con el monitor LCD que tenía, y lo sigo haciendo ahora con el OLED.

MITO TRES: LOS OLED TIENEN POCO BRILLO

Este mito…brilla por luz propia :-D.

Aquí se juntan varios temas relacionados con el brillo, el concepto que tenemos sobre lo que es, el contraste percibido, el ABL y la madre del cordero, que es el HDR y nuestra adaptación visual al entorno. Si juntas todos estos ingredientes y no sabes mezclarlos adecuadamente, acabas leyendo verdaderas barbaridades que se dan por ciertas, ¿porqué?. Por lo de siempre…mitos y leyendas que nadie te quiso aclarar…hasta ahora 🙂

Vamos con la primera, el tema del «poco brillo». Cuando alguien en Internet dice haber leído eso, o alguien que afirma que así es porque «he tenido una», no acaban de argumentar ni profundizar sobre ello. Te dicen que «se ven flojas o con poco brillo y chimpún».

Lo primero que habría que aclarar es la causa de ello. Es sabido que sin los conocimientos adecuados, lo primero que hace alguien cuando tiene un televisor nuevo es poner el modo con más colorines y más intenso sea de luminosidad, ¡craso error!. Todo lo que a partir de ese momento se salga de ese modo de imagen, parecerá triste y mústio. Pues normal, claro.

Cuesta mucho convencer a alguien que durante años ha estado expuesto a tal nivel de colorines y brillo, que eso NO es lo correcto. Y cuando enseñas una imagen correctamente ajustada, lo primero que hace es rechazarla. Ese desenganche de ese «chute» de colorines es complicado de eliminar, pero es posible hacerlo. Otra cosa es que se quiera, claro.

Uno de los principales problemas viene por poner la luz Oled demasiado alta en los modos SDR. Es decir, en la TDT, viendo un Bluray, etc…todo lo que NO sea HDR (sale una notificación arriba a la derecha), es por definición SDR. Y el nivel de luminancia de SDR como máximo es 100, que equivale a 100cd/m2.

Esto corresponde al valor 30 o así en la escala 0-100 de la Luz Oled. Pero esto es a oscuras total. Como normalmente se suele tener una luz de entorno, natural o artificial, el valor 50 sería más adecuado para compensar esa entrada de luz y equilibrar la imagen.

Más de 50 yo personalmente NO aconsejaría. Ya estamos pasándonos de luminosidad, y si nos da por ver algo a oscuras total o muy oscuras, vamos a percibir muchísima más luminosidad que la que le corresponde. Y eso va a molestar a la vista en planos muy luminosos, lo garantizo. Con la Luz Oled a 50 un plano muy luminoso o un blanco IRE 100% puede dar 250cd/m2, mucho más que los 100-120cd/m2 recomendados. ¿Te parece realmente poca luz esa cuando estamos dando prácticamente el doble?. Además, sobrepasar los límites viene acompañado de algo sobre lo que hablaré después.

Lo que obviamente DESACONSEJO, sea la tecnología que sea, es ver contenidos con una luz del entorno exageradamente alta. Esto es similar a ir al cine y que cuando empiece la película enciendan las luces. ¿Verdad que bajo es situación no vamos a ver un pimiento?. Pues esto es similar. ¿No quieres adecuar la luz del entorno para ver MEJOR la imagen?. Bueno, ese ya es tu problema. Yo solo te doy la «solución», que es bastante sencilla. Y no, no se trata de convertir el salón en «una cueva», no exageremos.

Aquí tienes una foto de mi salón entrando luz de mediodía. Estas condiciones de entorno NO son las que habitualmente tengo pero…

Aquí la TDT (Luz Oled a 50, modo Technicolor/Filmmaker/ISF correctamente ajustado a norma):

Y aquí un juego con Dolby Vision (Luz Oled a 100):

¿En serio ves «oscura» la imagen de la tele en estas condiciones?. Insisto, NO son las que uso normalmente.

Todo esto además está relacionado con el NIVEL DE CONTRASTE. Que a la postre es quien define el nivel de luminancia percibida. Un panel OLED al ser autoemisivo a nivel de pixel, tiene el mayor contraste posible, pues el negro puro es la ausencia total de producción de luz por parte de ese panel. De ahí que normalmente se diga que tienen «contraste infinito». En realidad no es así al 100% porque a la postre se depende en gran medida de la propia imagen, pero teóricamente es correcto.

Así, incluso cuando se ve una imagen SDR en un televisor OLED, esa relación de contraste nos hacer percibir la imagen como «más luminosa». También puede darnos la falsa equivocación de que las partes en sombra se ven con menos detalle, cuando en realidad están mostrando el nivel de luminancia que les corresponde. Por eso ese NIVEL DE CONTRASTE.

MITO TRES Y MEDIO: LOS OLED TIENEN ABL

He querido dividir este mito en dos por la importancia que tiene y porque es largo el tema de la «luminosidad» y los efectos colaterales de la misma.

ABL. Menuda palabrita, ¿eh?. ¿Qué significa ABL?. Bien, es un acrónimo que significa «Automatic Brightness Limiter» o «Limitador automático de brillo» en nuestro idioma.

Las primeras patentes sobre ABL datan de 1984, así, prácticamente todos los televisores y monitores desde al menos 1990 tienen un «circuito ABL». Si uno lee sobre la patente en cuestión, el ABL es un circuito limitador de brillo que actúa cuando este EXCEDE determinados valores.

¿Qué valores son estos?. Buena pregunta…existen varios mecanismos reguladores que harían «activar» este circuito, desde un consumo excesivo (relacionado con la producción de luminosidad), hasta regulaciones de la propia Comisión Europea al respecto.

Por lo general, suele ser un sistema que va vinculado al consumo energético/generación de calor. Este mecanismo detecta la luminancia de la imagen, cuanto más «intensa» es, más consumo tendrá.

Ahora bien, ¿quién es el responsable de esta luminosidad?. Pues la Luz OLED, claro. Si la luz OLED en SDR está demasiado alta, un nivel de blanco intenso (IRE 100 como máximo) en un área muy grande de la pantalla (generalmente toda la pantalla) hará «saltar» el circuito, y veremos inmediatamente que la intensidad de esa imagen baja claramente. Ojo, a veces este ABL actúa varios segundos más tarde.

¿Porqué?. Pues muy sencillo. Como he comentado antes, SDR tiene un rango de 0 a 100 IRE, que va vinculado a una producción de luz concreta. Si se superan valores superiores a unos determinados cd/m2, se corre el riesgo de que el ABL actúe para proteger el panel del calor excesivo debido al consumo (cuanta más luminosidad, más consumo).

En condiciones NORMALES en SDR, y teniendo la luz Oled a 50, no veremos actuar el ABL, pues este además suele tener un grado de tolerancia. Por ejemplo, un flash blanco intenso, parpadeos, una transición a blanco, etc…

Por supuesto, si superamos el nivel de Luz OLED recomendado, el televisor tiene plena libertad para hacer actuar el ABL a discrección. Por eso hay gente que «dice verlo», porque claramente están superando la Luz OLED para SDR.

El siguiente ejemplo muestra un intento de forzar el ABL a 150nits (la captura de imagen no es representativa pues está realizada en SDR pero es HDR):

En condiciones de luz OLED normales, no se producirá ABL aún llegando la imagen blanca al máximo (la mitad) y poniendo el contraste a niveles altos (ajustando con el patrón «white clipping»).

Pero, ¿qué sucede en el caso de HDR?. Aquí los niveles de luminancia pueden llegar a 10.000 nits (siendo 1.000 nits lo que normalmente suele suceder a fecha actual, con lo que habrá un Tone Mapping), y la Luz OLED está siempre a tope, ¿porqué no se produce el ABL?.

En realidad, sí que se produce. Hay archivos de TEST para comprobar como actúa el ABL y el Tone Mapping, pues ambos están más o menos relacionados, y se puede ver como el ABL «salta» llegado un punto. Estamos hablando de imágenes de este estilo:

¿De verdad vais a ver alguna película donde se enseñe este tipo de imagen durante varios segundos?. Es NORMAL que el circuito ABL salte en estas condiciones, estamos FORZANDO el mecanismo de «defensa» del televisor. Y más le vale que funcione, porque la electrónica y el panel sufrirían de lo lindo.

Así que SI, el ABL existe no solo en los OLED, sino en televisores LCD, en CRT e incluso en monitores profesionales tienen una opción de simulación de ABL, porque «en el mundo real», todos los televisores y monitores tienen ABL y están obligados a ello por regulaciones energéticas.

Y por supuesto, seguro que habrás visto las «miles» de comparativas que estan tan de moda en Youtube, señalando diferencias entre modelos de TVs. Aquí me gustaría decir que ese tipo de comparativas no sirven para nada. Sencillamente, las grabaciones que se hacen a dos pantallas, aunque sean igualadas, siempre se van a decantar por una de ellas, «menospreciando» a la otra. Pero eso no significa que sea «peor». Si miras la imagen POR SEPARADO de cada una de ellas, EN VIVO, verás que realmente las diferencias no son tantas como parecen transmitir. Mi consejo, tomar ese tipo de comparativas con bastante cautela y jamás las uséis para juzgar la calidad de la imagen. No representan nada más que diferencias que exhibe la cámara. Y bueno…en nuestro salón SOLO tenemos un televisor, ¿verdad?…¿VERDAD?

MITO CUATRO: LOS OLED TIENEN BANDING

Pues mira, sí. Esto no es un mito, es una realidad como un piano. Todos los OLED tienen banding, en mayor o menor medida. Y el resto de televisores…también 🙂

Pero sí que se está «pervirtiendo» el concepto «banding» y los procedimientos de algunas personas, guiados por otras, que me parece como mínimo cuestionable.

Como toda tecnología de display, ésta no es perfecta, pero mejora muchos de los inconvenientes de otras. Adios al clouding, los halos, las fugas de luz, los negros grises, la sensación de «poco contraste», las esquinas más oscuras que el centro, las estelas de movimiento…todo esto no existe en la tecnología OLED.

Pero sigue sucediendo algo similar a lo que también pasa en otras pantallas, que es un fenómeno llamado «banding».

Por aclarar, NO es este tipo de banding (el de la izquierda):

Es más algo llamado «DSE» o Dirty Screen Effect (efecto pantalla sucia), que en LCD afecta sobre todo a imágenes luminosas, pero que en OLED afecta a las más cercanas a negro puro, tal como se puede ver este ejemplo extremo (el gris mostrado no es el real):

Se pueden ver unas líneas verticales que denotan que la uniformidad de la pantalla no es perfecta.

Como digo, en LCD también se producen:

Cuando se pone en marcha un televisor OLED recién desembalado, la imagen que da aún está lejos de alcanzar su máximo potencial. Hay que esperar unas 100 horas acumuladas para que la imagen sea la más correcta, pero por lo general pasados un par de días y un par de ciclos de compensación (que se hacen automáticamente cada cuatro horas acumuladas cuando se apaga el televisor), la uniformidad mejora bastante.

Sin embargo, por H o por B, hay determinados usuarios que leen determinados procedimientos en Internet, e interpretan erróneamente que lo primero que tienen que hacer es: Pasar el famoso patrón IRE 5% (que no sirve para lo que creen), y hacer una foto con el móvil, en modo automático, que expondrá la imagen más de lo que realmente se ve.

En serio, no se quién recomendó esa práctica, pero lo único que se logra con eso es ver problemas que posiblemente jamás veamos, y menos aún cuando pasen varios días.

El siguiente «consejo», para mayor inri, es forzar un ciclo completo de una hora de duración. A un televisor recién puesto en marcha. Como si eso fuese a «acelerar» o a «arreglar» algo que se produce de forma natural.

El resultado es una «inundación» de fotos mal tiradas a un gris muy muy muy oscuro, a un televisor recien puesto en marcha, que revela muchos problemas y que hace creer al neófito que así es como se ve un televisor OLED. Ni de lejos. Y lo peor, preguntar al resto de participantes si la imagen que ha puesto la ven «bien» o «mal». Un desastre.

Ni tampoco es motivo de devolver un televisor al que apenas se le ha dado la oportunidad. Si se compra por Internet, POR LEY hay 15 días para hacer el desestimiento sin dar ninguna explicación. En 15 días el televisor alcanzará el máximo potencial con facilidad, a un ritmo de 8 horas al día, el duodécimo día se puede comprobar CON IMAGENES REALES si aquello está bien o está mal.

Todo esto INSISTIENDO en que no hay televisor Oled desde 2013 que no exhiba este tipo de «banding» en mayor o menor medida, bajo determinadas condiciones. Es decir, no existe televisor perfecto. Ni siquiera en otras tecnologías.

Además, a este hecho se junta que ese «banding» no permanace siempre en el mismo sitio. Factores como la temperatura (cuando pasan una o dos horas la uniformidad es mayor) o los sucesivos ciclos de compensación, hacen que según épocas se pueda ver o no esas líneas verticales, insisto, en momentos muy puntuales y buscando bien el defecto.

Porque además de la propia pantalla, la imagen que visualiza TAMBIÉN puede tener banding. ¿No me crees?. Mira un par de ejemplos:

Como ves, ni siquiera el sensor de las cámara de cine/foto se libra del «banding». El quiz de la cuestión está en nuestro nivel de tolerancia. Puede que a alguien le moleste «múchísimo» lo que a otro «no nota nada raro».

Si se comete el error de pasar determinados patrones de forma compulsiva y obsesiva a un televisor al que apenas se le ha dado la oportunidad, lo vamos a pasar muy mal.

OTRA COSA es que pasados unos días, ajustando CORRECTAMENTE el televisor, lo veamos y nos parezca inaceptable. Entonces sí, de vuelta y que nos traigan otro. Pero TEN EN CUENTA que el que te traigan, aunque esté mejor, va a traer banding. Te lo aseguro al 100%.

CONCLUSIÓN FINAL

Como has podido comprobar, y he tratado de argumentar y dar las mejores explicaciones posibles, muchos de esos «mitos» que se leen por Internet en general, tiene una base de error, o de gente que «por lo que sea» odian la tecnología OLED y tratan de hacer ver al resto de la gente que comprar un Oled es un error, por H o por B. Me da igual la excusa o sus razonamientos, pero no me da igual que tergiversen y mientan a un usuario con dudas, porque el problema es que esa persona creerá que todo eso es cierto y lo repetirá allá donde vaya.

De ahí este artículo, para desfacer todos estos argumentos sin pies ni cabeza. Sobre todo de gente que jamás ha tenido un televisor Oled, o simplemente los ha visto en un centro comercial.

Mi consejo personal, no trates de buscar problemas o fallos. Los vas a encontrar, seguro. Sea un OLED, un LCD, un proyector, una consola, un ordenador…la vida en si misma no es perfecta y la asumimos como lo que es. Disfruta de tu televisor, tienes una suerte inmensa de poder tener algo que no mucha gente puede tener. ¿Para qué amargarte pensando en que «tiene fallos»?. Claro que los tiene. Pero la imagen que te da es la mejor que se puede disfrutar hoy día.

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