La importancia del audio en nuestros montajes

Nos pasa a todos, que a la hora de realizar un video, cortometraje, publicidad, corporativo, etc…, le damos más importancia a la parte de imagen que al audio. Quizás porque pensamos que «impacta más la imagen», cuando en realidad es un 50/50, a veces inclinando más la balanza hacia la parte del audio.

Y es que, ¿cuantas veces no hemos visto un montaje con bellas imágenes pero un audio horroroso?. Le quita muchos puntos negativos, y cuando además se quiere llevar a «altas instancias» esa producción, nos encontramos con que «no llega».

En una producción casera, o incluso a veces «profesional», puede llegar a ser un lujo el acudir a un Estudio de Sonido. Es normal y comprensible, pero eso no significa que tengamos que trabajar mal o «de oidas».

Siempre recomendaré, en trabajos de cierta altura y con pretensiones, el que al menos se esté asesorado por un Técnico de Audio, que pueda realizar una mezcla correcta y sobre todo enfocada al medio al que nos dirigimos. No es lo mismo mezclar el audio para un vídeo que se oirá en un móvil (lo más horroroso que uno pueda echarse a la cara), que para el Cine (el summum).

Al igual que no es lo mismo usar unos altavoces multimedia, que unos altavoces de estudio. Las diferencias son enormes, pero necesarias para saber como se escuchará un mismo audio en diferentes medios.

Sin embargo, tener en cuenta esta máxima: Apuntad siempre al máximo que podáis permitiros, técnica y profesionalmente. Lo agradeceréis al final.

Vamos a dividir esta serie de consejos en varias partes, tratando de buscar el mejor equilibrio posible entre todas las partes. De hecho lo enfocaremos hacia un perfil modesto, pero con ciertas pretensiones.

Antes de nada, quisiera agradecer todos los consejos y la ayuda prestada para poder realizar este artículo un ENORME profesional del mundo del Sonido, que es David de «Pecera Studio». Si realmente buscáis realizar una edición de audio como debe ser, acudir a el 🙂

EQUIPAMIENTO HARDWARE

Aquí podríamos dividirnos en dos partes. Por una parte tendríamos la dedicada a la CAPTACIÓN de sonido, y por otra parte la del MONITORIZADO. Ambas son importantes, pues definirán el grado de calidad que podremos obtener a lo largo de nuestra mezcla.

Si obviamente trabajamos con archivos de audio ya creados (músicas, efectos, etc), podremos olvidarnos de la CAPTACIÓN. Pero no está de más saber alguna cosilla interesante.

1) CAPTACIÓN

A la hora de grabar el sonido, la peor opción es realizarlo a través de la cámara (aunque sea muy buena). Podemos usar el sonido captado de la cámara como referencia, pero lo mejor es usar un dispositivo externo. Existen en el mercado multitud de opciones, una de ellas podría ser la grabadora de sonido ZOOM H2N, que nos permitirá por ejemplo grabar tanto una locución, como sonido ambiente, hasta sonido cuadrafónico (4 canales delanteros y traseros):

http://www.camaralia.com/FichaArticulo~x~Zoom-H2n-Grabador-de-audio-digital-portatil~IDArticulo~750.html

Basta realizar una comparación entre el sonido captado por estas grabadoras y por el micro de la cámara, para darse cuenta de la enorme diferencia. Es aconsejable usar estas grabadoras junto con unos Auriculares (ver más abajo) para poder monitorizar correctamente el audio que llega a la grabadora.

2) MONITORIZADO

¿De que vale tener el mejor audio captado del mundo mundial si nuestros altavoces suenan «a lata»?. Pues no de mucho. Aquí es importante invertir en algo con cierta calidad. Dentro de este conjunto existen varias opciones:

2.1) STEREO: Si nuestro objetivo es mezclar en Stereo, buscaremos un par de altavoces que tengan un rango dinámico rico, lo suficientemente grandes para que podamos apreciar todas las frecuencias. Intentar buscar altavoces de un perfil NEUTRO. Unos altavoces que «coloreen» demasiado el sonido nos dará una falsa impresión y luego podríamos llevarnos sorpresas desagradables cuando oigamos esa mezcla en un dispositivo diferente.

2.2) SISTEMA 2.1: Es un sistema similar al anterior, solo que se apoya en un SUBWOOFER para obtener las frecuencias más bajas. Nos ayudará a SENTIR ese sonido profundo. Los altavoces Stereo podrían ser quizás más pequeños, pero personalmente no los aconsejo. Siempre se pueden derivar las frecuencias adecuadas a cada altavoz y lo agradeceréis.

2.3) SISTEMA 5.1/7.1: Si nuestro objetivo es realizar una mezcla más rica, es la mejor elección. Incluso si no lo es, es altamente recomendable. Existen conjuntos 5.1 muy apañados que nos dará una sonoridad muy buena por un coste contenido.

2.4) AURICULARES: Son indispensables para determinados casos, por ejemplo estamos editando en el portátil fuera de casa, o nuestros altavoces «no dan la talla». Aquí no hay que escatimar, y unos buenos monitores de referencia serían los míticos AKG K141, que ofrecen una respuesta PLANA y esencial para que no nos hagamos falsas ideas. Evitar a toda cosa cualquier auricular «cine en casa» o similar. Hay que comprar Monitor de Estudio, preferiblemente:

http://www.camaralia.com/Seccion~x~Auriculares~IDSeccionArticulo~82.html

Con esto cubriríamos el aspecto más básico de nuestra edición de audio. Sin embargo, nos metemos ahora a la parte más complicada si cabe, que es la edición y «diseño» de nuestro audio, y de como obtener lo mejor del mismo, además de exportarlo bajo norma.

EQUIPAMIENTO SOFTWARE

3) EDICIÓN

Esta es quizás la parte más farragosa, pues de nada nos vale que tengamos el mejor equipo de audio si luego la mezcla y edición de sonido es pobre. El Rango dinámico del sonido es análogo al de la imagen. Si tenemos un rango dinámico rico y ámplio, obtendremos matices y sonidos ricos.

Luego, el material con el que trabajemos, debería ser de la mejor calidad posible. Usar archivos de audio sin compresión o con muy poca compresión sería lo deseable. Por ejemplo, evitar el uso de ficheros MP3, o si se hace, al menos que tengan la máxima calidad posible. En archivos de audio que usan compresión se puede notar claramente la misma cuando se escuchan en altavoces cuyo rango dinámico y calidad son muy buenos. Tened en cuenta esto.

La limpieza de sonido también es esencial. Es habitual cuando se graban entrevistas o sonidos, el tener un ruido de fondo, zumbido constante, etc. Es posible eliminar ese sonido de fondo y dejar solo el audio que nos interesa, usando reductores de ruido como el que tiene Audition:

Ojo, porque tampoco nos conviene pasarnos!. Hay que pensar que muchas veces estos reductores de ruido son demasiado potentes y podrían dejar un sonido un tanto extraño, con matices metálicos y con extrañas compresiones debido a la extrema manipulación de audio. Es aquí donde claramente un buen equipo de monitorizado ayuda bastante.

3.1 LA GUERRA DEL LOUDNESS

Esta es una batalla que tenemos que ganar. Y es que hay que tratar de EVITAR a toda cosa el uso de compresores y normalizadores de audio que APLANEN la señal de audio. Un ejemplo gráfico de una forma de onda MALA sería el siguiente:

Este tipo de forma de onda hace que el sonido suene alto siempre, teniendo un rango dinámico lamentable. Sin matices, sin extremos, sin hueco para que tenga cierta armonía. Evitad a toda cosa que vuestro audio final sea así.

Por el contrario, una forma de onda correctamente masterizada tendría este aspecto:

wavwform_ok

El siguiente vídeo enseña claramente cómo una mezcla correcta acaba siendo destrozada por el uso indiscriminado de este tipo de técnicas, que por desgracia abundan demasiado a menudo:

3.2 ¿STEREO o MULTICANAL?

Esta es la gran duda. ¿Mezclo en Stereo porque mi montaje se va a escuchar mayoritariamente en sistemas Stereo?. ¿O mezclo en 5.1 pensando en opciones mejores?.

Está claro que mezclar en Stereo es bastante más sencillo que hacerlo en 5.1. ¿Seguro?. En realidad es posible realizar una mezcla multicanal sin volvernos locos.

Pero, ¿porqué meterse en estos «jardines»?. Bueno, el primer «target» que se me ocurre es el CINE. Quizás penséis: «Si mi montaje no irá a cine». ¿SEGURO?. Os sorprenderíais de la cantidad de materiales que se proyectan actualmente en Cine Digital 😉

El problema de mucho de ese material, es que está en Stereo. Lo peor que se podría hacer. Pensar por un momento en el area de pantalla de un cine, lo grande que es en comparación con la tele del salón. ¿De donde proviene la mayor parte del sonido?. ¡Exacto!, de la pantalla. Concretamente, del CENTRO de la misma. No proviene de los laterales, sino de la propia pantalla. Es por eso la NECESIDAD de tener un altavoz CENTRAL desde donde salgan los diálogos, en su mayor parte.

El CINE siempre ha tenido un altavoz en el centro, incluso cuando el sonido era MONO. Sencillamente es donde focalizamos la vista. ¡No vamos a oir lo que hablan los personales detrás nuestra si están delante!. La llegada del Stereo supuso una amplitud sonora, pero seguía habiendo ese canal CENTRAL. Digamos que el cine NUNCA ha sido Stereo, siempre ha tenido como mínimo TRES canales.

El añadir los subgraves (con el famoso «sensurround», que evolucionó hacia los altavoces de bajas frecuencias, Subwoofers) y posteriormente los «surround», con sistemas 5.1, 7.1, 11.1 y ATMOS ha sido la evolución lógica. Pero aún así, el sonido sigue saliendo SIEMPRE desde el CENTRO.

Pero aunque nuestra producción no tenga como destino el Cine, sí es posible que mucha gente tenga Home Cinema en su casa. Y aquí se aplica la misma regla anterior, que es usar el canal central para focalizar el sonido desde la pantalla.

En cualquier caso, siempre es posible sacar un Stereo de un 5.1, pero al contrario es bastante más complicado.

Un error muy común suele ser el duplicar los canales L y R sobre los laterales Ls y Rs para obtener un «Sonido 5.1». En realidad,  al hacer semejante barbaridad nos encontraremos con un problema aún más grave: El sonido tendrá una reverberación y ecos malísimos. Debido a que el sonido tarda más en llegar a nuestros oidos desde los altavoces más lejanos (los que están en la pantalla, L y R) a los cercanos (Ls y Rs), solo habrá una pequeña zona en la que acústicamente se escuchará bien. El resto del público sentirá confusión. Así que NUNCA BAJO NINGÚN CONCEPTO dupliquéis los canales L y R a los Ls y Rs. Podéis enviar a esos canales una versión minimizada, o sonidos diferentes, o incluso NADA (que es lo más aconsejable salvo que busquéis un efecto de sonido en concreto)

3.3 EDICIÓN BÁSICA DE SONIDO MULTICANAL

Es posible realizar una edición de sonido 5.1 de forma muy básica y elegante, siguiendo estos consejos:

La música la podemos dejar perfectamente en L y R, al ser algo de ambiente, es el sitio más correcto.

Las locuciones, determinados efectos de sonido, conversaciones entre personajes, etc, las llevaremos al CENTRAL. Dependiendo luego ya de la posición de algún personaje, podremos mover el sonido hacia L o R, pero siempre teniendo en cuenta que el «peso» del CENTRAL es determinante.

Con esto tendríamos una mezcla LCR (Left-Center-Right) bastante apañada.

Para sacar el sonido de bajas frecuencias, lo más sencillo es aislar el sonido de las bajas frecuencias. Con Audition es posible, usando la herramienta Frequency Band Splitter, aislar los sonidos de 0 a 120 Hz para usarlos en la pista LFE:

Frequency Band Splitter

Por último, dejaríamos los canales Ls y Rs exclusivamente para sonidos «fuera de plano» y de ambiente (por ejemplo, capturar el sonido de la ciudad, o el campo, y añadirlo levemente para dar una sensación más de inmersión).

Todo esto debemos monitorizarlo en un sistema de audio correctamente calibrado y que tenga la suficiente calidad.

4) EXPORTACIÓN FINAL

Bien, ya tenemos nuestra banda sonora creada, ahora toca un paso de los importantes. Parece mentira pero es algo que mucha gente pasa por alto, mayormente porque suele montar para Youtube o Vimeo, ¿pero qué sucede cuando piden el audio bajo una NORMA en concreto?. Pues que nuestro audio deberá cumplirla.

Esto sobre todo es MUY CRITICO en el caso de masterizar para CINE, pues si nos pasamos del volumen establecido, tendremos problemas, pudiendo hasta ROMPER los altavoces (no es la primera vez que sucede). Es por esto que aunque nuestra mezcla está orientada hacia Youtube o escucharse en el ordenador, debemos saber en todo momento cómo actuar.

Tanto Premiere CC como Audition CC tiene una herramienta llamada «LOUDNESS RADAR» que nos permitirá analizar en tiempo real y ajustar el volumen total de la mezcla (o por pistas, si estamos en modo multipistas en Premiere y Audition) al tipo de norma que necesitamos:

Loudness Radar

Como podemos ver en la imagen, el volumen debe estar entre la zona verde y la amarilla, nunca llenando por completo ésta última y tratando de evitar que llegue hasta el borde. De esta forma, generaremos un volumen acorde a lo que nos piden.

Y con éste último ajuste, nuestro audio lucirá lo mejor posible. Recordar, en un montaje AUDIOVISUAL, tanto la imagen como el sonido están al 50%. Descuidar la parte del sonido en pro de una buena imagen (y al contrario) nos resta puntos en el conjunto global.

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